Soy emprendedor: ¿Cómo cobro por mis servicios?

abril 2019

Si estás iniciando tu propio negocio es bastante normal que no sepas cómo hacer varias cosas y una de las inquietudes más comunes es cómo cobrar por tus servicios. Poner un precio demasiado alto y los clientes se irán por la competencia; si pides muy poco y corres el riesgo que clientes potenciales piensen que es barato o inexperto. Sin mencionar que tendrás que preocuparte por cubrir los costos para llegar a fin de mes.

No existe una fórmula mágica para establecer un precio perfecto para tus servicios, tendrás cambiar los precios a medida que adquieras experiencia y modifiques tus servicios para seguir el mercado. No obstante, esperamos que estos siete consejos te ayuden a determinar un precio correcto, tanto para ti como para tus clientes.

Estudia tu competencia

Si estás compitiendo en un mercado grande o pequeño es importante saber quiénes ofrecen servicios de la misma índole que tú. Después de examinar esta información, deberías tener un rango en mente. Recuerda, tu talento, experiencia y reputación al ponerle un número a tus servicios.

Haz un presupuesto

Debes hacer un cálculo donde contemplarás gastos personales como alimentación, equipo que utilizas, transporte (si necesitas moverte para hacer tu trabajo), gastos básicos (agua, energía, gasolina, entre otros), costo de vivienda e impuestos a pagar. No olvides tu seguro médico privado, educación (cursos o capacitaciones), ahorro, emergencias e imprevistos. Teniendo esta información podrás saber cuánto dinero necesitas por mes.

¿Cobrar una tarifa fija o por tiempo invertido?

Dependiendo a lo que te dediques, tendrás que decidir si aplicarás un precio por hora o utilizarás una tarifas basada en proyectos. En general, a los clientes les gustan las tarifas fijas, porque así no tendrán sorpresas cuando reciben la factura final. Mientras que proveedores de servicios tienden a preferir los precios por hora para no perder dinero, sobre todo cuando un proyecto requiere más trabajo del que esperaban. Es posible que desees probar cada enfoque durante unos meses para ver qué funciona mejor.
Muchos emprendedores comienzan cobrando una tarifa por hora por el tiempo que pasan trabajando en un proyecto. Esto también tiene que ver con la fecha de entrega, generalmente es proporcionada por el cliente y a menudo puede variar mucho entre estar cerca de lo correcto y ser muy impreciso.

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Lleva un registro de los proyectos

Mantén un registro de cuánto tiempo estás invirtiendo, y aunque lo hayas estimado, es importante que lo tengas claro. Haz esto para un par de proyectos y tendrás un reflejo preciso de cuánto tardas de principio a fin y te permitirá ser mucho más preciso con tus clientes.

Ganancias

Debes sumar un margen de ganancias a dicha cantidad, puede ser el 20% o 30% adicional. Eso dependerá del trabajo que realizas y cada cuánto vendes un proyecto. Si son proyectos pequeños que te piden con frecuencia, el margen puede ser menor para cada uno, pero si son proyectos grandes (1 o 2 al mes) el margen sube.

Recargos por servicios adicionales

Ten presente que cuando haces un trabajo, no es igual comenzar algo de cero que empezar sobre algo que ya existe. Si inicias desde cero, seguramente tendrás que hacer varias propuestas para que el cliente dé su aprobación antes de arrancar. Mientras, si se trata de trabajar sobre la base de algo que ya está, posiblemente necesites una pequeña inducción y con ello podrás arrancar más fácil. Es importante que lo tengas claro porque así podrás definir los objetivos a lograr con ese cliente. De igual forma, hazle saber al cliente el costo adicional o recargo que se aplicará si solicita sesiones adicionales, cambios fuera de tiempo o servicios que no estaban contemplados.

Presupuesto del cliente

Es una pregunta que los clientes no están dispuestos a responder porque querrán conseguir un buen trato, pero es importante saber cuánto están dispuestos a invertir en su proyecto. Al negociar, no temas hacer la pregunta, porque te dará una amplia perspectiva de ajustes que puedes hacer. Recuerda, no cobres por debajo de tus gastos porque es perjudicial para tu negocio.